Una activista como Samantha es una leyenda tan solo por el hecho de sobrevivir a la difícil época en México en la que pertenecer a la comunidad LGBT era considerado una enfermedad y un delito.

Nacida en Veracruz en 1932 y bautizada con el nombre de Vicente Flores, Samantha sigue luchando por normalizar el tema LGBT+ en la sociedad. Su mirada irradia paz y tranquilidad. Ha protagonizado cortometrajes, portadas y entrevistas, incluso para la revista VOGUE.

«Lo más anhelado en el mundo era mi libertad, no estar apresado en ese ambiente tan opresivo», declara. En el corto «La felicidad en la que vivo» revela que el adulto mayor LGBT+ es, muchas veces, invisible: nadie sabe que existen. Su historia debe ser escuchada.

Revista boysMX